lunes, 23 de enero de 2017

Gozo y alegría

AlegríaLa alegría es una actitud ante la vida que exige virtud: hay que proponérsela, no sale sola, sin propósito.
Se acomoda en nuestra vida cuando integramos el quehacer ordinario al plan de Dios para nosotros; y no tiene nada que ver con la salud o la enfermedad, con la pobreza o la riqueza, pero sí con la paz, la sinceridad, la valentía, la fortaleza, la templanza,... la generosidad.
Si lo peleamos y pedimos, la alegría se experimenta como un don de Dios, que llamamos gozo, capaz de escalar cumbres por encima de cualquier sufrimiento.
Es de valientes esforzarse por sonreír aún cuando las cosas no son como nos gustarían...
¿Sonreímos?
Vero.

domingo, 11 de diciembre de 2016

María, Custodia de Cristo

MariaCustodiaUna alegoría preciosa: Cristo en el vientre de la Virgen, su Custodia.
Y en Adviento y Navidad, con mayor razón, porque Cristo, aún no hecho Eucaristía, habitó el vientre de su Protectora, de su Madre.
Vero.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Sagrario-Pelícano

En iglesias antiguas existen todavía este modelo de sagrario para reservar la Eucaristía.
Corría en la Edad Media una idea popular de que los pelícanos se herían su pecho en tiempos de escasez para alimentar a sus crías con su propia sangre.
Es la imagen perfecta de Jesucristo sacramentado, reservado en la Eucaristía, que nos alimenta con su Cuerpo y Sangre, sacrificio de la Cruz.

Santo Tomás de Aquino compuso un himno eucarístico (Adoro Te Devote, Te adoro con devoción) en donde llama a Jesucristo "Bondadoso Pelícano".

Fragmento:
"Señor Jesús, bondadoso Pelícano, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero."

Papá y mamá hacen la función de pelícanos con cada uno de sus hijos: darían la vida por ellos y no les importa realizar cualquier sacrificio por sacarlos adelante.

Y cada vez que cada uno de nosotros, hacemos el bien a los demás y les proporcionamos doctrina, sabiduría y consuelo, llevándoles a acercarse a Dios, nos abrimos el pecho para que se alimenten de lo que somos, que es lo que Dios antes ha puesto en nosotros.
No es nuestra propia sangre, es la Sangre de Cristo.
Y así tenemos que ir a alimentarnos nosotros, al pecho del Pelícano, con su preciosa Sangre.

Por eso el amor está tan ligado al dolor.
Por eso el amor solo se valora desde el sacrificio.

Seguro -estoy seguro- que te acordarás de estas palabras cada vez que veas un pelícano. Y cada vez que estés delante de un Sagrario.

Vero.

jueves, 21 de mayo de 2015

El Niño dormido

Cuando un niño se duerme, abandonado en los brazos de su madre o de su padre, aun en las circunstancias más ordinarias como viajando en el Metro, esto es lo que pasa.

¿No os habéis quedado alelados contemplando cómo duermen plácidamente antes de apagar su luz por la noche?

¿Y no sois capaces de sentir la presencia de su ángel que le guarda?

¿Y cuántas veces les has tenido que decir al tuyo que no se quedara con el infante, que se viniera contigo, que tú también lo necesitabas?

Pues fíjate qué pasaría por el corazón inmaculado de María cuando -en mayo- el Niño se le quedara dormido.

Vero.

lunes, 30 de marzo de 2015

Lunes santo: Unción en Betania

Se encontraba Jesús cenando en Betania con Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos.
Marta les servía y María -su hermana- tomó una libra del costoso perfume de nardo y enjugó con él los pies de Jesús, secándolos con su cabellera, inundando de una profunda fragancia toda la casa.

Ante las protestas de Judas, según él por el despilfarro que suponía no entregarlo a los pobres, Jesús agradece el gesto indicado que María lo tenía guardado para su sepultura, porque Él no estaría siempre y los pobres sí.

Jesús siempre está dispuesto a perdonar, pero hemos de pedir ese perdón. Dios te ha dado todo lo que tienes, todo lo que eres, todo lo que puedes llegar a ser.

Y Él, ¿que te pide a cambio? Muy sencillo: tus pecados, que te deshagas de tus pecados, que le entregues tus infidelidades; pero has forzarte para entregárselas.

Ese es el ajuar de Jesús. Se reviste con tus pecados que extienden su podredumbre por todo lo que eres -como aquel perfume de nardo- para que queden clavados en la Cruz.

Justo esos pecados, purificados en el patíbulo, se convierten en el bálsamo funerario del que habría de resucitar. A cambio, Él te unge con el Espíritu Santo.
Entonces, ¿no te decides a ceder esos pecados al Crucificado?

Vero.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Niño inocente

Leía hace unos días un texto de San Josemaría que se expresaba así:
«Al tratar a Jesús no tengáis vergüenza, no sujetéis el afecto. El corazón es loco, y estas locuras de amor a lo divino hacen mucho bien, porque acaban en propósitos concretos de mejora, de reforma, de purificación, en la vida personal. Si no fuese así, no servirían para nada».

Y ahora, observando detenidamente esta sencilla imagen, ¿no os gustaría ser ese corderillo y dar calor con vuestras lanas a ese Niño que juega, ignorante, con vosotros?

Vero.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Tus palabras serán sus palabras (Jeremías 1,4 - 3)

Continuando con el texto de la vocación profética de Jeremías:
9 El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: "Yo pongo mis palabras en tu boca.
10 Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar".
Una vez aceptada esa vocación, comienza el seguimiento. No se ha de ahorrar ningún esfuerzo, pero entonces las obras de tus manos no proceden solo de tus manos; si eres dócil, harás y verás maravillas, no propias, sino las obras de Dios.

Tú mismo te asombrarás de lo que sale de tu boca, palabras que quizás nunca hubieras imaginado, palabras que te invitarán a una reflexión posterior después de ser pronunciadas, porque te das cuentas que -aunque pronunciadas por ti- no son tuyas.

Pero recuerda, has de ser dócil, porque tus palabras y tus acciones deben ser sus palabras y sus acciones: en la medida en que te vacíes de tu propio yo -siento tú mismo- Dios podrá ocupar tu lugar, que es su lugar.

Vero.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Las excusas (Jeremías 1,4 - 2)

Sigue el texto de la vocación de Jeremías así:
7 El Señor me dijo: "No digas: ‘Soy demasiado joven’, porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene.8 No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–".
(Y proseguirá después...)9 El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: "Yo pongo mis palabras en tu boca.10 Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar".
Las excusas que le ponemos al Señor cuando requiere algo de nosotros carecen de fundamento porque Él sabe qué pide y a quién lo pide. Nuestra misión será su misión, y nuestras palabras, sus palabras.

El miedo es muy humano, pero ayudados por la gracia no debemos dejarnos acobardar por él, porque Dios está con nosotros para librarnos de todo peligro.

No lo olvides: esto es oráculo del Señor, es decir, Palabra de Dios, que se cumple inexorablemente.

Vero.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Vocación de Jeremías (Jeremias 1,4)

En el principio del libro de Jeremías, el profeta cuenta cómo recibió su vocación profética:

4 La palabra del Señor llegó a mí en estos términos:5 "Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno, yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones".6 Yo respondí: "¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven".
(Y prosigue, para no romper el contexto que seguiremos mañana):7 El Señor me dijo: "No digas: ‘Soy demasiado joven’, porque tú irás adonde yo te envíey dirás todo lo que yo te ordene.8 No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–".9 El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: "Yo pongo mis palabras en tu boca.10 Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar".
El profeta no fue elegido por hacer algo bien, sino que antes de nacer ya había sido elegido por Dios para su misión. Es Dios quien elige, sin concurso por nuestra parte. La vocación de todo cristiano es su propio Bautismo, que le constituye en Profeta, Sacerdote y Rey, porque le configura con Cristo que tiene esos tres oficios.

Con frecuencia, la respuesta a esa vocación es el miedo, y al miedo le siguen las excusas: no sé hablar, soy demasiado joven,...

Que sepas que eso que ronda por la cabeza, puesto que has sido bautizado, son eso, excusas.

Vero.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nos rescata de todo mal (Eclesiástico)

Continúa el libro del Eclesiástico (51, 1-8):
"Te alabo, mi Dios y salvador, te doy gracias, Dios de mí padre.
Contaré tu fama, refugio de mi vida, porque me has salvado de la muerte, detuviste mi cuerpo ante la fosa, libraste mis pies de las garras del abismo, me salvaste del látigo de la lengua calumniosa y de los labios que se pervierten con la mentira, estuviste conmigo frente a mis rivales.
Me auxiliaste con tu gran misericordia: del lazo de los que acechan mi traspié, del poder de los que me persiguen a muerte; me salvaste de múltiples peligros: del cerco apretado de las llamas, del incendio de un fuego que no ardía, del vientre de un océano sin agua, de labios mentirosos e insinceros, de las flechas de una lengua traidora. Cuando estaba ya para morir y casi en lo profundo del abismo, me volvía a todas partes, y nadie me auxiliaba, buscaba un protector, y no lo había. Recordé la compasión del Señor y su misericordia eterna, que libra a los que se acogen a él y los rescata de todo mal".
Piensa por un momento todos los males que te pueden afligir, tanto internos como externos.
No ha sido suficiente: vuelve a repetir la operación e incrementa la lista de tus desgracias.

Voy a ser breve: de todo eso y de mucho más, que no puedes ni imaginar, incluso de tus propias trampas, te puede librar Dios.

Búscale como protector porque seas como fueres, hayas hecho lo que hicieres y con la gravedad que imaginares: "La compasión del Señor y su misericordia son eternas" y, por si fuera poco: "Libra a los que se acogen a Él y los rescata de todo mal".

Dime si hay alguien o algo que pueda mejorar esta oferta llena de esperanza.

Vero.